El ahora nuevo Centro Educativo Medioambiental de Pradolongo (Usera) ha recibido la visita de Begoña Villacís y Loreto Sordo

La vicealcaldesa de Madrid, Begoña Villacís, ha acompañado a la concejala presidenta del distrito de Usera, Loreto Sordo, durante la visita realizada a la antigua Iglesia Rota. Dicho edificio, abandonado durante lustros por anteriores gobiernos, ha recibido un lavado de cara drástico. Su reforma responde a una petición histórica de los vecinos del distrito de Usera, y es la consumación de lo reflejado en varias propuestas de los Presupuestos Participativos del anterior mandato.

«Apostamos por el reequilibrio territorial invirtiendo 5M€ en la rehabilitación de un espacio histórico de Usera»

Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid

Según ha declarado Begoña Villacís, este nuevo espacio «servirá para impulsar la conciencia ambiental, promocionar la biodiversidad urbana y ampliar la oferta cultural». La antigua Iglesia Rota se desvincula de cualquier utilidad clerical para convertirse en un espacio cultural y de encuentro entre vecinos, enclavado en un entorno natural único como es el parque de Pradolongo.

Se sitúa, además, junto a las instalaciones deportivas municipales de Maris Stella. El campo de fútbol, que necesitaba arreglos en muros, entrada, vestuarios y terreno de juego, completó sus obras de mejora con el cambio de césped hace solo un par de meses.

Maris Stella, la iglesia de Usera que fue escuela y, ahora, centro educativo medioambiental

Maris Stella, Estrella de Mar o Iglesia Rota de Pradolongo. Son varios los nombres que ha recibido este edificio cuya cúpula sufrió los estragos de las bombas durante la Guerra Civil. Lo cierto es que no recibió feligreses hasta finales de los 60, cuando los primeros núcleos de población (pequeñas chabolas de inmigrantes castellanos) se establecieron en lo que es, actualmente, el distrito de Usera. De muros de ladrillo y cúpula de pizarra, fue construida a principios del siglo XX y sirvió de escuela durante varias décadas.

Tras esta inversión de 5 millones de euros, el Ayuntamiento de Madrid trasforma este espacio en un centro educativo medioambiental, ejecutando uno de los planes impulsados por los vecinos en la anterior legislatura.