La gestión del proyecto cultural de cine al aire libre en Usera podría acabar en manos de alguna gran empresa cultural

Cinema Usera «está en venta«. En otras palabras, la gestión del proyecto de cine de co-gestión vecinal podría pasar a manos del organismo o empresa cultural que supere la fase de selección.

Así lo han anunciado en la propia página web del proyecto cultural, cinemausera.org, donde han emitido un duro comunicado contra el actual gobierno de la ciudad de Madrid.

Desde Cinema Usera, destacan que su “trabajo y esfuerzo”, y “esta forma de hacer cultura” no ha sido entendida e, incluso, que “está perseguida en Madrid”, a diferencia de otras grandes ciudades de Europa.

También han querido dejar claro que la Asociación Vecinal Barrio Zofío se ha presentado a dicho concurso, el cuál no han ganado, previsiblemente, por no contar con los requisitos económicos suficientes. Ello provoca que, según Cinema Usera, la gestión del proyecto acabe en manos de alguna gran empresa cultural, aunque “la gestión y las intenciones, a partir de ahora, serán otra cosa, porque no serán cultura desde el barrio y para el barrio”.

La liberación de Cinema Usera no desembocará, en principio, en su desmantelamiento, ya que la idea es mantener el proyecto, pese a dar de lado, en cierta manera, su perspectiva más humana y ligada a la actividad asociativa del barrio. En definitiva, Cinema Usera cambia de manos, pero el cine seguirá.

Adiós a seis años del Cinema Usera más social

Fue en 2014 cuando el Cinema Usera echó a andar, ante la inexistencia de una mínima oferta cultural en el distrito. Nació de la mano de Paisaje Sur, un proyecto de Intermediae. Después, colaboraron la Asociación Vecinal Barrio Zofío, Espacio Oculto o Kubik Fabrik, entre otras.

El proyecto de Cinema Usera colocó al barrio de Zofío en el foco de Madrid, ante la inexistencia de lugares similares en el núcleo urbano de la ciudad y, menos aún, con un fin altruista.

En los últimos años, se han proyectado decenas de películas y, además, se ha utilizado este espacio para otros fines, como asambleas abiertas, talleres de formación, presentación de trabajos culturales e, incluso, la grabación de uno de los videoclips más famosos del grupo de música Sweet Barrio.