La discoteca Portales, en la calle San Antonio de Padua de Usera, celebraba fiestas para más de 100 personas en apenas 170 metros cuadrados, sin dar de alta a los trabajadores, sin sistema de depuración de aire y sin seguros

La Policía Municipal de Madrid colocó al distrito de Usera como objetivo en la lucha contra las fiestas ilegales. Según explican fuentes policiales, cada fin de semana reciben cerca de 500 llamadas de denuncia por infracciones de fiestas ilegales en domicilios o locales. El 60% de estas denuncias son reales, por lo que la mitad de las patrullas están dedicando su turno en exclusiva para esta persecución.

Desde diciembre, más de 3.000 fiestas ilegales han sido intervenidas por la Policía Municipal, tanto en domicilios (la mayoría pisos turísticos de alquiler o pisos compartidos de estudiantes) como en locales y pubs. Una de ellas, reincidente, se celebró en el distrito de Usera. La discoteca Portales, en la calle San Antonio de Padua, en el barrio de Moscardó, es reincidente, ya que la Policía tiene constancia de la celebración de hasta cinco fiestas superando el aforo permitido o excediendo la hora de cierre.

El local, de apenas 170 metros, habría celebrado hasta cinco fiestas ilegales en el último mes, excediendo el aforo en un 300 %, aprovechando su nueva condición de restaurante, tras el cambio de reglamentos impulsados por el Ayuntamiento de Madrid.

Tras numerosas llamadas de los vecinos semana tras semana, la Policía Municipal de Madrid decidió, finalmente, clausurar el local. En su última intervención, el pasado domingo, descubrieron que incumplían todas las medidas de restricción sanitaria, como la separación entre clientes y mesas, limitación de aforo máximo permitido y uso inexistente de la mascarilla. Además, no existían protocolos de renovación del aire en el interior, los trabajadores del local no estaban dados de alta en la seguridad social y la discoteca carecía de ningún tipo de póliza de seguro obligatoria.